IGLESIA CATOLICA | ABUSO SEXUAL SERIAL | SACERDOTES PEDOFILOS | IMPOSTURA | CRIMEN ORGANIZADO | ENCUBRIMIENTO | ABUSOS SEXUALES CONTRA MENORES.
“En el imperio de la verdad no hay lugar para ninguna autoridad humana”. Albert Einstein.
Antes de referirme al tema que señala el titulo en cuestión, quisiera establecer una distinción entre delito y crimen.
El delito puede definirse como la acción u omisión de conductas antijurídicas o penadas por la ley del Estado, cuyo principal requisito es la determinación de culpa, con o sin dolo (intención).
El crimen se diferencia del delito, en cuanto a la gravedad del acto mismo, el daño o las consecuencias negativas que el crimen provoca, trasciende a la víctima directa (daño crónico o de por vida) afectando de manera aguda a todo su sistema familiar e incluso logra impactar al resto de la sociedad.
¿RELIGIOSOS O CRIMINALES?
Respecto de los abuso de menores cometidos por religiosos, consternación ha provocado en el mundo entero la enorme cantidad hechos en los que se vincula a sacerdotes (“los representantes de Dios en la tierra”) con actos criminales de abusos sexuales seriales, estupros y toda clase de delitos que atentan contra la libertad e integridad sexual de feligreses que en su mayoría son niños.
Cobra relevancia el que los responsables de estos hechos, sean “hombres de Fe” que se desenvuelven en sociedad como los guías espirituales del mundo entero. Resulta particularmente interesante para la psicología forense poder determinar los porqués, la forma y el fondo, que conlleva tal nivel de perversión e impostura (rasgo psicopático por excelencia) que lamentablemente lejos están de ser hechos aislados, sino que por el contrario, marcan una tendencia, que según evidencias, el tenor de las denuncias y del encubrimiento, dejan al descubierto una intrincada red organizada al interior de la iglesia católica, que ha hecho del abuso sexual contra menores, una verdadera “mecánica cultural” que opera al interior de los templos religiosos, desde hace décadas.
¿CRIMEN ORGANIZADO EN LA IGLESIA?
De esta mecánica perversa, cuyas víctimas en su mayoría niños, no se “absuelven” ni las máximas autoridades eclesiásticas que sin ser autores, muchos de ellos (no todos), merecidamente gozan de prueba y mérito para que sean investigados en relación a posibles responsabilidades penales por encubrimiento y complicidad en “denuncias tapadas” por abusos sexuales seriales o reiterados en contra menores.
DIFERENCIA ENTRE ABUSO SEXUAL Y VIOLACIÓN.
Para comprender el alcance de los delitos y crímenes cometidos por religiosos, es necesario diferenciar el abuso sexual de la violación, que en términos simples y generales se diferencian en que la segunda, la violación, es un acto “agudo” donde el agresor, conocido o desconocido, en un momento determinado agrede sexualmente a su víctima sin mediar previo aviso y consentimiento (asalto sexual).
El abuso sexual se caracteriza por:
- “Factor consentimiento”
- “Status superior del agresor” (adulto, jefe, pariente, padre, madre, cura, etc.)
- Vinculo de confianza previa entre agresor y víctima.
- Patrón conductual planificado, 100% lucido o consciente, que a su vez contempla 4 etapas generales:
- La Selección de la Víctima.
- El enamoramiento, encantamiento o convencimiento.
- El abuso sexual propiamente tal.
- “El silencio” o el modus operandi para no ser descubierto.
Sin profundizar en estas definiciones, de lo anterior se desprende la razón por la cual el accionar antijurídico de los religiosos, obligadamente, debe ser tratado como lo que es, un crimen planificado que provocara secuelas de por vida en sus víctimas y que su transgresión afecta de manera irremediable el sistema familiar y al resto de la sociedad.
Cabe recalcar que el concepto de crimen es también a atribuible a aquellos religiosos que sabiendo y pudiendo detener los abusos o a sus agresores, no hicieron nada y que por el contrario, lo que hicieron fue ocultar pruebas, los hechos criminales y a sus agresores que fueron dolosamente «trasladados» a otras parroquias o arquidiócesis del globo, además de pagar altas sumas de dinero por el “silencio” de las víctimas o de sus familiares.
“ESTUDIO DE CASO – CASO PADRE KARADIMA”

A continuación se presenta el mejor testimonio de denuncia pública contra religiosos hipócritas e impostores y la mecánica perversa que los sostiene impunes ante las leyes del hombre:
Primera Parte (denuncia pública de James Hamilton)
Segunda Parte (más potente)
Tercera Parte
En lo personal y sin pretender ser juez de nadie en particular, elijo creer y sostener una relación permanente con Dios, pero sin intermediarios…

¿Qué piensas, cuál es tu opinión al respecto?